¡Bienvenidos programadores y emprendedores!

¡Hola! Permitidme presentarme y explicaros qué podréis encontrar en este blog.

Me llamo Xavier Tristancho Bordoy y nací el 1991 en Manacor. A los catorce años descubrí que me apasionaba la programación cuando un compañero de clase me enseñó un pequeño y muy simple script en PHP. 

Mis principios

Así pues, viviendo a diez kilómetros del pueblo y sin una conexión a internet, aprendí a programar PHP con un libro en PDF que tenía guardado en mi portátil. Más adelante di el salto a Visual Basic con el que no fui más allá de programarme sopas de letras y el ahorcado. ¿Y cuál es el siguiente paso para un chico de quince años? Efectivamente, juegos en 2D. Me hice con un manual de C++ y un tutorial para hacer mi propia versión del juego 1945, no pasé de ver una ventana de windows de color negro y decidí hacer un pong en Visual Basic.

De vuelta a PHP empecé a desarrollar un sistema de imputación de horas para la empresa familiar de electricidad y fontanería, en la que también trabajaba de mozo. Más adelante le añadí un pequeño sistema de stock que calculaba cuanto dinero había en el almacén. Con esta aplicación llegó mi primer logro, conseguí venderla por 100€ a una empresa del pueblo.

 

Parón

Nunca se me han dado bien los estudios, me saqué la ESO con notas medias-altas y como más iba avanzando cursos peores notas sacaba. Os podéis imaginar tenia la idea de ir a la universidad a estudiar informática, tenía bastante claro que era lo mio, disfrutaba de desarrollar y ver que lo que hacía le era útil a la gente y a mi familia, sin embargo, para ir a la universidad necesitas hacer bachillerato (en ese momento creía que era la única manera). Me costó muchísimo sacarme el bachillerato, de hecho mis compañeros de trabajo no me creen cuando les digo que necesité cinco años. No me gustaba, no tenía nada que ver con la informática que había aprendido por mi cuenta, me aburría. Y con ello llegó el dejar de programar, me aburría tanto y me sentía tan vacio, sin habilidades ni motivación para sacar adelante el bachillerato que dejé de programar durante tres años.

 

Universidad

¡Por fin lo conseguí! Tenía plaza en la Universidad de las Islas Baleares para cursar la carrera de informática, después de tanto tiempo me saqué el bachillerato y con mi flamante 5,05 de selectividad me pude sentar en una aula con otras 40 personas a que me explicaran mejor que nunca qué era la programación y cómo funcionaba un compilador. La ilusión me duró aproximadamente seis meses, no terminé ni el primer año. No fue lo que me esperaba, de todas las asignaturas la única que me gustaba fue programación, con la que disfruté desarrollando un traductor de braile en JAVA (con bastante nota por cierto). Las otras asignaturas me aburrian, una vez más, me veía en la misma situación que en bachillerato, o peor. No conseguía seguir el ritmo en matemáticas, me parecían dificilísimas, un salto de nivel entre bachillerato y universidad que me pareció como si me hubiera quedado dormido por el camino.

¡No no y no! Yo quería desarrollar cosas reales, que ayudasen a la gente, que me divirtieran, que pudiera vivir de ello.

 

Grado Superior

Considerando que necesitaba un mínimo de estudios y que nadie me iba a contratar o usar mis servicios con la premisa "soy autodidacta", decidí apuntarme al grado superior en desarrolo de aplicaciones web (DAW) en el IES Manacor. Era el primer año que se cursaba el grado en el IES Manacor y no fue nada del otro mundo, sin embargo me sirvió muchísimo para reencontrarme con mi pasión, motivarme para el futuro y conocer a personas con las mismas inquietudes y entusiasmo por la programación.

 

Mi Primer Trabajo

En el segundo curso del grado, un compañero de clase y gran amigo le habló de mí a su hermano, que por ese entonces trabajaba en una empresa de programación, en Apploading, dónde conseguiría mi primer trabajo como desarrolador de aplicaciones web y en el que mi curva de aprendizaje y habilidades subieron como nunca. Cada vez hacía más cosas, tenía más responsabildades y estaba más seguro de mi mismo, más motivado. En poco tiempo supe hacer una aplicación web completa, desde el desarrolo frontend (AngularJS) al backend (NodeJS) y su correspodiente despliegue, lo que ahora llaman full stack web developer. Más adelante me pasaron al departamento móvil y aprendí a desarrollar aplicaciones en iOS para luego volver a web.

No tardé mucho en interesarme en técnicas o conceptos más allá de la programación entendida como "picar código", empecé a leer libros de grandes autores como Kent Beck o Robert C. Martin, intentado entender por qué sacar un proyecto adelante no era tan simple como desarrollarlo tal como lo quería el cliente, por qué el tiempo era un problema recurrente y las estimaciones un número que nunca se cumplía. A raíz de esas lecturas descubrí el mundo Agile, el scrum, el kaban, la integración contínua. No podía parar de leer, de querer implementar técnicas, lo que sí me paró fue la realidad. La empresa por la que trabajaba no era mía ni tenía poder de decisión sobre que se debería hacer, de manera que me planteé: muy bien, has leído algunos libros y quiero intentar hacer las cosas mejor por mi cuenta, ¿esoy dispuesto a probarlo? ¿a jugármela?

 

Autónomo

Con este pensamiento y el consuelo de que siempre podría volver a encontrar trabajo, me hice autónomo el Febrero de 2017. La idea es muy simple: voy a intentar sacar adelante un proyecto software con todo lo que he aprendido hasta ahora. A partir de aquí se suceden las dudas: ¿cómo me hago autónomo?, ¿cómo voy a conseguir vender el proyecto a la gente?, ¿cómo trataré la parte más empresarial? no tengo ni idea de llevar una empresa, ¿me oriento a marca personal?, ¿qué debo cobrar por mis servicios?.

 

Blog 

Todas estas preguntas son ejemplos de entradas del blog. Desde la duda más simple de programación, pasando por los conocimientos necesarios para deplegar una aplicación web al cloud de Amazon Web Services, cómo programar una aplicación en iOS y Android hasta la parte más empresarial como pueda ser márketing (online), técnicas y conceptos lean, cómo aplico scrum y kanban en mi día a día. Os contaré cómo avanzan mis proyectos y qué hago para intentar sacarlos adelante. ¿Te animas?

Así pues, bienvenidos y ¡Saludos!

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